Semana 1 – Día 5

EL EVANGELIO DE MATEO SEMANA 1 - VIERNES

Mt 1:2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos.
Gn 25: 21-26 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; y le respondió Jehová:
Dos naciones hay en tu seno,
Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor.
Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz.
Isaac engendró a Jacob. Jacob y Esaú eran hermanos, eran gemelos. Como leímos el nombre de Jacob quiere decir el que traba por el calcañar, el que nació sujetando el talón de su hermano para que no nazca primero, también su nombre significa el que suplanta. Su nombre implicaba que él ponía a los demás debajo de él y que se sube por encima de ellos, abatir a los demás y ponerlos debajo de sus pies, esa es la manera de ser Jacob. Sin embargo, ¡él no sabia que Dios ya lo había elegido! Que no era necesario suplantar a otros, porque Dios ya lo había escogido para ser el primero, incluso antes de nacer. Dios había dicho a su madre que el menor sería el primero y el mayor sería el segundo. En Malaquías, capítulo 1, versículos 2 y 3 dicen que a ¨Jacob amé, más a Esau aborrecí¨. Jacob amaba la primogenitura, buscaba de cualquier manera la bendición de Dios. Suplantó a su hermano, también a su tío Labán, Jacob buscaba la manera de engañarle, finalmente le robó. Pero Labán fue más astuto y todo lo que hizo Jacob fue en vano. En cuanto a su posición, Jacob era descendiente de Abraham por linaje y por la fe. Pero en cuanto a su carácter era hijo de Adán. Hijo del diablo. Necesitaba que Dios obrara en él. Dios usó a su hermano Esaú y luego a su tío Labán, a sus cuatro esposas, a sus 12 criados, y otra criada. Paso por muchos sufrimientos en su vida, que fueron producto de su propio esfuerzo y no de la elección de Dios. Si leemos cuidadosamente y conocemos su vida nos daremos cuenta de cuánto esfuerzo y cuánto tuvo que trabajar Dios en él. Cuanto más se esforzaba Jacob, más sufría. Aquí hay una enseñanza para nosotros, que somos exactamente iguales a Jacob. Cuanto más tratamos de hacer algo, más problemas tenemos. Es es necesario olvidar quiénes somos para que vivamos por Cristo y confiemos en él. No confiemos en nosotros mismos ni en lo que podemos hacer. Confiemos en lo que Dios hace. Necesitamos ser el Jacob transformado en Israel, un elegido de Dios. Cuanto más deje usted que Dios haga, mucho mejor. Si leemos Romanos 9 nos damos cuenta que todo depende de él y no de nosotros. Es la misericordia de Dios el haber sido elegidos y participar con Cristo, que es la bendición eterna de Dios. El hecho de que Jacob sea un suplantador no es justificable, pero Dios vió cuánto amaba la primogenitura, Esaú menospreció la primogenitura y la vendió sin valorarla. La genealogía de Cristo tiene que ver con la primogenitura. Tiene que ver con asociarse con Cristo y participar de Él. Cuando Esaú perdió la primogenitura, nunca más pudo recobrarla. Había perdido la bendición de participar de Cristo. Esta es una advertencia para todos nosotros. Jacob respetó, procuró y amó la primogenitura, y heredó la bendición prometida de Dios. Jacob fue hecho Israel que quiere decir El que lucha con Dios y en quien el que prevalece es Dios. Después de toda la vida de luchas y engaños el Señor pudo transformarlo, de ser Jacob, el suplantador a ser Israel. De él desciende el pueblo de Dios.
Cada uno de nosotros es un Jacob en manos de Dios, que Dios pueda hacer su obra en nosotros. Que Dios pueda transformarnos de tal manera que lleguemos a ser los elegidos de Dios. Ser transformados hasta ser piedras preciosas vivientes. Aquellos que son capaces de expresar a Dios. Aquellos que son su plena expresión. 

Alimento espiritual diario para crecer en Cristo

Enseñanzas y lecturas organizadas semanalmente para profundizar en la Palabra, fortalecer tu fe y vivir una comunión diaria con Dios.

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